Morfovirtual 2018
UNA MIRADA A LA BIOSEGURIDAD EN LOS LABORATORIOS DE ANATOMÍA DE LA UNIVERSIDAD DE CIENCIAS MÉDICAS DE LA HABANA
M.Sc. Darien Nápoles Vega, M.Sc. Kenia Milagro Sebasco Rodríguez, M.Sc. Niuxia Alonso Pupo, M.Sc. Mayppe González Jardínez
INTRODUCCIÓN
El derecho a la vida y su salvaguardia es un fundamento que la humanidad ha asumido. La ciencia y la tecnología han avanzado en pos de una vida mejor, sin embargo, el uso no reflexivo de ese conocimiento involucra amenazas para la vida, es por eso que la seguridad biológica ha sido tema controvertido en la opinión pública de muchos países en los últimos 60 años.1
La bioseguridad consta de tres principios básicos para garantizar la contención adecuada de los agentes biológicos: técnicas y prácticas correctas de laboratorio, equipos de seguridad y diseño adecuado de las instalaciones o facilidades de laboratorio.2 Ellos se combinan de manera adecuada para dar lugar a los cuatro niveles de bioseguridad para los laboratorios (NBSL-1 al 4), de acuerdo con los grupos de riesgo establecidos por los agentes biológicos que se manipulan en estos lugares. 3
Las Universidades Médicas, en el área de las Ciencias Básicas y Biomédicas cuentan con diversos escenarios destinados a los laboratorios docentes y de investigación, entre estos se destacan las Salas de Anatomía con sus respectivos Departamentos de Disección - Conservación de piezas húmedas y cadáveres, donde los especialistas trabajan con diferentes licores de conservación y especímenes, por lo que es indispensable el cumplimiento estricto de las normativas que establece la legislación en Seguridad Biológica en dichas instalaciones para prevenir y disminuir la morbimortalidad por enfermedades profesionales y accidentes del trabajo causados por agentes biológicos y sus toxinas y minimizar el riesgo a la salud y al ambiente por el manejo de los desechos infecciosos.4
Para una correcta preservación de órganos y cadáveres es necesario la utilización de conservantes, contando en la actualidad solamente con formol, químico muy irritante, volátil y que de acuerdo con la concentración en la que se encuentre puede ocasionar toxicidad aguda y crónica. De acuerdo a la Guía Técnica para el uso de Formol; 5 refiere que es una sustancia líquida, incolora, de olor penetrante. Compuesta en un 37% de formol y un 63% de agua. Tiene un punto de ebullición a los 100 grados centígrados, un ph entre 2.8 y 4.0, soluble en solventes como alcohol y acetona. Presenta un riesgo moderado al fuego y a las explosiones, cuando se expone al calor extremo y a las llamas. Aunque a la concentración estándar del 37% se mantiene estable en un ambiente con temperatura normal, el rango de explosión es muy amplio y va desde el 7 al 73% de volumen en el aire. La temperatura a la cual se produce auto-ignición es de 430 grados centígrados. El oxígeno del medio ambiente puede oxidar el formaldehido a ácido fórmico especialmente al calentarlo. La ingestión de líquidos que contengan del 10 al 40% de formol causa irritación severa en la boca, garganta y estómago. Después de la ingestión hay dolor abdominal severo, pérdida de conciencia y muerte. Si la ingesta es de formol diluida al 0.03- 0.04 se produce solamente malestares en faringe y estómago. 5
La Facultad de Ciencias Médicas “Comandante Manuel Fajardo” cuenta en su organigrama docente con el Laboratorio de Anatomía Humana Normal, que tiene entre sus propósitos, recepcionar de la Morgue del Hospital piezas húmedas y de la Necrópolis Cristóbal Colón, estructuras óseas, para ser empleadas después de su procesamiento, como medios de enseñanza en las Clases prácticas y Seminarios de pregrado de la disciplina Bases Biológicas de la Medicina, correspondiente a la carrera de Medicina. No obstante, dicho laboratorio es un espacio restringido, potencialmente contaminado por residuos biológicos y algunos componentes químicos, por lo tanto para su ingreso y trabajo es indispensable el cumplimento de normas de bioseguridad. Debido a la importancia que reviste la bioseguridad en Cuba y la necesidad de su implementación óptima, la existencia del riesgo biológico, el desarrollo insuficiente de la cultura de seguridad biológica y tomando en cuenta que la misma representa una estrategia priorizada del MINSAP, se propone abordar esta temática en la presente investigación, con el objetivo de Caracterizar el comportamiento del Programa de Seguridad Biológica en el Laboratorio de Anatomía Humana Normal de la Facultad de Ciencias Médicas “Comandante Manuel Fajardo”.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se realizó un estudio descriptivo con el objetivo de Caracterizar el comportamiento de la Seguridad Biológica en el Laboratorio de Anatomía Humana Normal de la Facultad de Ciencias Médicas “Comandante Manuel Fajardo”, desde septiembre de 2017 a marzo del 2018. El universo de estudio coincidió con la muestra, y estuvo constituido por 7 trabajadores.
La fuente de obtención de datos primarios estuvo formada por los registros del departamento de recursos humanos, la documentación de la Comisión de Bioseguridad y la aplicación de una encuesta al personal vinculado a esta área, la cual se convirtió en la fuente definitiva de datos de la investigación y que incluyó, entre otros aspectos, algunos indicadores del Informe del Programa Nacional de Seguridad Biológica, confeccionado según criterio de expertos de la Comisión nacional y provincial de Seguridad Biológica del Ministerio de Salud Pública, donde se recogieron las siguientes variables:
- Trabajadores expuestos a riesgo biológico.
- Trabajadores expuestos según su categoría profesional.
- Indicadores del Programa Nacional de Seguridad Biológica.
- Incidentes biológicos registrados en el período.
- Enfermedades profesionales por agentes biológicas reportadas.
Para la evaluación de indicadores del Programa Nacional de Seguridad Biológica fueron considerados cinco de los mismos: documentación de la Comisión de Seguridad Biológica, documentación en el departamento docente al que se subordina el Laboratorio, control de recursos humanos expuestos a enfermedades transmisibles, capacitación del personal con riesgo biológico y cobertura al 100 % de los medios de protección individual, en los cuales se fijaron estándares de acuerdo con la consulta de funcionarios y especialistas de la Comisión Provincial de Seguridad Biológica y según lo dispuesto en el Programa.
Para evaluar el cuarto indicador fue aplicada una encuesta destinada a medir el nivel de conocimientos sobre bioseguridad que contenía los siguientes aspectos:
1. Total de trabajadores. ___________________
2. Laboratorio Docente. _________________
3. Cantidad de trabajadores expuestos a riesgo biológico. _____________
4. Cantidad de trabajadores expuestos según su categoría profesional:
4.1 Enfermeras (os) __
4.2 Médicos __
4.3 Licenciados __
4.4 Total __
5. Control de recursos humanos expuestos a enfermedades transmisibles.
5.1.1 Virus Hepatitis B
5.1.2 Brucelosis
5.1.3 Leptospirosis
5.1.4 Tétano
5.1.5 Tuberculosis
5.1.6 Dermatomicosis
5.1.7 SIDA
6. Capacitación del personal expuesto a riesgo biológico
6.1 # recursos humanos Bien (86-100 puntos) __
6.2 # recursos humanos Regular (70-85 puntos) __
6.3 # recursos humanos Mal (menos 70 puntos) __
7. Cobertura al 100% de los medios de protección individual
8. Incidentes biológicos registrados.
8.1 # de exposiciones __
8.2 # de averías __
8.3 # de accidentes __
8.3.1 Reporte __
8.4 Causas.
8.4.1 Pinchazo __
8.4.2 Herida __
8.4.3 Derrame de sangre y otros fluidos corporales __
8.4.4 Roturas de tubos y frascos __
9. Enfermedades profesionales por agentes biológicos.
9.3 Diagnóstico __
Los datos se procesaron en una microcomputadora Pentium VII con ambiente de Windows XP, se utilizó el paquete estadístico SPSS p/Windows. Los textos se procesaron en Word XP.
RESULTADOS
Al analizar el desempeño de los recursos humanos mencionados, se observó la exposición a posibles hongos y bacterias, las cuales se transmiten por vías dérmica y aérea.
Según el control de los recursos humanos expuestos a enfermedades transmisibles, se apreció que las relacionadas con bacterias constituyó la única afección controlada, pues más del 95 % de los recursos humanos fueron vacunados, existió ausencia de control en el resto, referente a la vacuna antileptospirósica, antitétánica y al chequeo con prueba de Mantoux o tuberculina, radiografía de tórax y VIH.
Los resultados obtenidos en la encuesta aplicada acerca del nivel de conocimientos sobre Seguridad Biológica, demostraron un insuficiente nivel de conocimiento en los trabajadores del área investigada, pues existió predominio del personal expuesto a riesgo químico, que no se encontraba capacitado, además de no dominar las precauciones universales.
Con respecto a los incidentes biológicos según las causas, no reflejaron predominio de los pinchazos, derrames de sangre, ni de otros fluidos corporales, así como tampoco las roturas de tubos y frascos, pero sí a la exposición a sustancias tóxicas como el formol, lo que ha traído como consecuencias afecciones respiratorias y lesiones dérmicas superficiales en parte de los recursos humanos que allí laboran.
En el período investigado no hubo en los recursos humanos expuestos a riesgo biológico y químico, ninguna incidencia de enfermedades profesionales.
Esta investigación, constituye la primera en abordar el tema de la Seguridad Biológica en el Laboratorio de Anatomía Humana Normal de la Facultad de Ciencias Médicas “Comandante Manuel Fajardo”, el cual posee un total de 7 recursos humanos expuestos a riesgos biológico y químico.
DISCUSIÓN
Los resultados de la investigación de Mena Marín 6 et al, aseguran que la inhalación de formol irrita vías respiratorias superiores y ojos. Concentraciones de 0.5 a 2.0 partes por millón (ppm) irritan ojos, nariz y garganta, si la concentración oscila entre 3-5 ppm puede causar además lagrimeo, de 10-20 ppm causa dificultad respiratoria, sensación quemante en nariz y garganta y tos, de 25-30 ppm se produce daño severo en el tracto respiratorio que lleva a edema pulmonar y neumonitis.
El formol a nivel de la piel es irritante y produce decoloración blanca, descamación, y resequedad. El uso prolongado puede llevar a dermatitis eccematosa.7
El contacto de esta sustancia con los ojos puede causar daños que van desde la irritabilidad y malestar hasta lesión permanente en la córnea con pérdida de la visión. Los daños dependen de la concentración del formol en la solución y si inmediatamente después de la exposición los ojos fueron lavados con agua. Los efectos crónicos a la exposición de esta sustancia es carcinogénica, con efectos mutagénicos y secuelas respiratorias crónicas por la exposición prolongada. Por lo que su manejo inadecuado, además de la falta de medidas de protección puede conllevar a accidentes.8
La principal deficiencia potencial detectada en esta investigación radica en la ausencia de extractores de olores, lo que influye negativamente en la ventilación del recinto, pues no proporciona un ambiente seguro para el trabajo, al acumularse formol en el medio ambiente del laboratorio, con el peligro de llevar a lesiones agudas y crónicas en vías respiratorias superiores por la cantidad de sustancia concentrada en el aire.
En estudios nacionales realizados por García González 9 en el Módulo Docente del Hospital Universitario “Dr. Agustino Neto” encuentra un elevado por ciento de exposición de los recursos humanos al riesgo biológico, con predominio del personal profesional, valor que se aproxima a los resultados de esta investigación. De forma similar, estudios realizados en el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología (INHEM) durante el año 2016, la categoría con mayor porcentaje de incidencia coincide con los resultados de esta investigación.10
Los trabajadores están expuestos al riesgo de contraer enfermedades por su manejo de piezas húmedas posibles portadoras de enfermedades (bacterias y hongos), las cuales pueden ser transmitidas a través de mucosas, piel, sangre y por aerosoles. Actualmente se implementan normativas de Seguridad Biológica en las instituciones académicas para garantizar el cumplimiento de la Seguridad Biológica.11
Estos trabajadores deben someterse a exploraciones médicas previas y periódicas para detectar enfermedades profesionales de origen biológico. García González, 9 en Guantánamo reporta similar distribución de los pacientes expuestos a enfermedades transmisibles, además un 100 % de trabajadores expuestos a Hepatitis B vacunados, 12 inmunizados con vacuna antileptospirósica y 26 inmunizados contra el bacilo tetánico.
En otras investigaciones nacionales se aprecia una menor cuantía de recursos humanos vacunados contra el bacilo tetánico, así como una mayor proliferación de hongos que provocan dermatomicosis.12, 13
Nuestros resultados coinciden con la primera fase de un estudio de intervención educativa realizado para incrementar los conocimientos sobre Seguridad Biológica en los trabajadores de enfermería del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de Ciudad de La Habana del 2004-2005, que arrojó el desconocimiento sobre las precauciones universales y especiales de Seguridad Biológica en más de un cuarto del personal de enfermería de nueva incorporación, resultando agregados al programa de capacitación todo este personal para fortalecer los conocimientos.14
Se ha demostrado las consecuencias que puede acarrear el desconocimiento y/o incumplimiento de las medidas de prevención con los objetos corto-punzantes, como es el tema registrado en los Estados Unidos de un empleado de limpieza de un hospital que contrajo bacteriemia estafilocócica y endocarditis después de haberse lesionado con una aguja.15 En otros casos como el de Junco Díaz16 ha sido comprobado el desconocimiento de dichas precauciones y la necesidad de capacitar al personal de la salud expuesto a riesgos.
A nivel nacional, otras investigaciones demuestran una insuficiente capacitación del personal, con el consiguiente riesgo para la salud de los trabajadores expuestos, la comunidad y el medio ambiente.9, 12
Con respecto a los incidentes biológicos, en la literatura médica se han reportado más de 20 microorganismos patógenos que se transmiten a través de los objetos corto-punzantes contaminados, entre los cuales se encuentran los virus de las hepatitis B y C, el de la inmunodeficiencia humana, además de hongos patógenos. Existe evidencia epidemiológica en Canadá, Japón y Estados Unidos que la inquietud principal respecto a los desechos infecciosos de los laboratorios asistenciales y docentes, la constituye la transmisión del virus del Sida y, con mayor frecuencia, los virus de las hepatitis B y C, a través de las lesiones causadas por agujas y escalpelos contaminadas con sangre, además de la manipulación de piezas húmedas recientemente recepcionados de la Morgue de los Hospitales y que son empleadas en las clases prácticas de Anatomía, sin el uso adecuado de los guantes sanitarios, gorros, batas, tapa bocas, gafas, y mascarilla facial protectora. En los países en desarrollo, la información disponible acerca de la exposición de los recursos humanos de la salud a desechos corto-punzantes es escasa o inexistente.17
La posibilidad de sufrir una enfermedad por accidente por diversas causas, ya sea mediante el contagio de un agente patógeno o un daño accidental, constituye en la actualidad un amplio sector de la medicina. Los objetos corto-punzantes constituyen probablemente el mayor riesgo ocupacional en los manipuladores de desechos, por el daño que pueden causar en la transmisión de enfermedades.
Se estima que en los Estados Unidos ocurren anualmente entre 600 000 y 800 000 pinchazos por agujas, aunque la mitad permanece sin reportarse.15 De 59 accidentes producidos en el laboratorio de investigaciones del Sida predominaron los accidentes con agujas 6, salpicaduras18, accidentes de centrífuga16, derrames y heridas con cristalería potencialmente contaminada.6, 17
García González 9, refiere como causas más frecuentes de los incidentes los pinchazos y las roturas de tubos de ensayo, sin embargo, en el presente estudio no se corroboró lo anterior.
Según Soto V. et al, del 65 al 70% de los incidentes ocurren en el personal de enfermería, seguido del personal de limpieza (17%), luego del personal de laboratorio (10-15%) y finalmente el personal médico (4%).18 Dentro del personal de enfermería, las circunstancias en que ocurren las punciones son principalmente al administrar medicamentos (30 %), seguido de la práctica de re-encapsular la aguja (24 %).19 En el pasado siglo, más de 4000 recursos humanos de la salud se infectaron con microorganismos en el desarrollo de sus trabajos.3
Hernández et al 9 en su estudio realizado de enero a septiembre del año 2013 coincide con nuestra investigación al no referir enfermedades profesionales. Por el contrario, González 9 reporta la existencia de un caso de hepatitis B en el período comprendido de 1998 al 2002 en la provincia oriental de Camagüey.
El análisis anterior demuestra la importancia del presente estudio, al revelar que el comportamiento de la seguridad biológica en los laboratorios docentes, específicamente en los de Anatomía ha sido poco estudiado y prácticamente no existen referentes, sin embargo, pueden constituir fuente frecuente de riesgos al trabajarse en ellos con material biológico cargado de bacterias y hongos potencialmente patógenos, así como con productos químicos muy irritantes o tóxicos.
CONCLUSIONES
En el Laboratorio de Anatomía Humana de la Facultad de Ciencias Médicas “Comandante Manuel Fajardo” los recursos humanos expuestos a riesgo biológico y químico representaron el 100 %, con predominio de los profesores.
Las riesgos más frecuentes fueron la exposición a agentes químicos, fundamentalmente, el formol y en menor grado los biológicos como hongos y bacterias.
No se reportaron enfermedades profesionales por agentes biológicos.
RECOMENDACIONES:
Elaborar e implementar una estrategia de acciones que garantice la Seguridad Biológica en el Laboratorio de Anatomía Humana de la Facultad de Ciencias Médicas “Comandante Manuel Fajardo”, así como, la superación en dichos aspectos por parte de los recursos humanos que allí se desempeñan.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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